miércoles, 13 de marzo de 2013

Sumergidos

Según distintos expertos, la economía sumergida en España ronda el 25% del Producto Interior Bruto.
 
Montoro afirma que "se está produciendo un aumento muy considerable de la economía sumergida en España" durante la crisis, y que la pérdida de recaudación tan brutal que estamos teniendo no puede ser sólo por la situación económica.
 
Si hoy, España no es Grecia, es justamente por su Economía Sumergida, ni más ni menos (bajo mi humilde opinión por supuesto). Tenemos todos los ingredientes, y sin embargo las calles aquí, son muy "civilizadas" ¿por qué? pues porque mucha gente sigue adelante, de forma precaria, muy precaria, con lo que se lleva de los "trabajillos" que le van saliendo. Evidentemente, también están las familias que ni eso tienen, desde luego, pero no son las suficientes para montar una revolución por todo lo alto.
 
Con el 25% del PIB, de economía sumergida es casi imposible remontar el vuelo, independientemente de otras medidas que está llevando el Gobierno, y que desde luego, sólo alimentan el retroceso, como la reforma laboral.
 
¡Sí! ¡Hay que luchar contra el fraude! ¡Desde luego! Hay que incrementar la búsqueda del defraudador, hay que buscar esa economía sumergida que en la mayoría de los casos se sabe donde está y es muy consentida. Y ese es quizás el problema, que no conviene, porque las grandes empresas están también involucradas, y sería un suicidio político (quizás para evitar ésto, sí habría que insistir en que los partidos políticos sólo se subvencionasen de forma pública, y ni un céntimo del capital privado).
 
Veamos. Una empresa pequeña (o no tan pequeñas) quiere trabajar, tiene un buen producto y/o servicio, y lo ofrece a sus posibles clientes, pero éstos, sólo ven cifra de beneficios, y por lo tanto no aceptan un trabajo de calidad con un precio justo, prefieren un trabajo mediocre con un precio bajo costo, porque si tú no lo ofreces, habrá otra empresa que sí "se bajará los pantalones". Y llega un punto, en que no se pueden bajar más los sueldos, y se tiene que recurrir al "Plan B". A base de presión, jugando con las necesidades de la gente, las grandes y medianas empresas se comen a las pequeñas, y luego entre ellas, y ésto es un círculo vicioso muy difícil de corregir, salvo con leyes contundentes y tenacidad.
 
Sr. Montoro, incremente las inspecciones (más puestos de trabajo), y envíe un mensaje a las empresas, dígales que no sólo es responsabilidad de las empresas que realizan el servicio estar en regla, si no que, los que contratan dichos servicios, se tienen que asegurar que absolutamente todo esté conforme a ley, porque serán ellos los que más pagarán las consecuencias, con grandes multas económicas. De esta forma, muchas presiones para bajar el precio, para dar otra vuelta de tuerca, desaparecerían. Sin embargo, las presiones por asegurarse que todo es correcto, se incrementarían, porque si les pillasen lo pagarían caro. Mucha economía sumergida florecería, y la recaudación aumentaría, fortaleciendo la economía, y aumentando los puestos de trabajo.
 
¿Difícil? ¡Sí! Pero, peor es dar facilidades al enemigo, con una Amnistía Fiscal, vergonzosa e insultante, y haciendo la vista gorda ante los abusos de las grandes compañías, donde también incluyo a la administración pública, que de presiones y vueltas de tuerca, entienden un rato largo.
 
Valencia. 13-03-2013
 
Bea García.

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