domingo, 3 de febrero de 2013

Yo no le creo Sr Rajoy

Es cierto que nunca me ha caído bien, no me cae bien ahora, y no creo que en un futuro me caiga bien, quizás es por su forma de hablar, quizás por su barba, quizás por su prepotencia, quizás porque creo que no tiene tablas, sea como fuere, el caso es que nunca me ha parecido un buen candidato a Presidente del Gobierno, y por eso, ¡nunca!, ¡jamás! le he votado.
 
Pero independientemente de mis gustos, si lo estuviera haciendo bien, me tendría que morder la lengua. Y eso que hay cosas que hacen bien, pero una bien y veinte mal, no me compensa ni a mi, ni creo que al resto de España.
 
El pasado jueves, leyendo El País flipé en colores, el "Presi" recibía (supuestamente) una pasta en sobrecitos, trajes, corbatas ... ¡vaya! que le pagaban el vestuario al completo y ¡bien pagado! Vale, era el eterno candidato a presidente y había que cuidar la imagen, y de paso que ganara más pasta, porque como él dijo por la pantalla (¡cobarde!) ganaba más antes que ahora como político, era justo compensarle, y si ese dinero provenía de fuentes que de ninguna manera podían donar y menos en esas cantidades, pues lógimente, había que ocultarlo ... supuestamente.
 
Y sí, me puedo creer que todo ésto fuera un montaje del Sr Bárcenas, que anotase todo ésto para el día de mañana poder culpar a toda la cúpula de su partido, tener un as en la manga mientras, él era el que se llevaba esa pasta a Suiza, es complicado, pero podría pensarlo.
 
Pero no puedo, no puedo pensar en esa trama tan friamente planeada, y no puedo por el efecto tiempo.
 
Recuerdo ir en el metro escuchando el programa de Julia Otero "Julia en la Onda", hablando del caso Bankia y de lo que dijo o no dijo Esperanza Aguirre, y minutos después, la Sra Otero dar paso a la Presidenta de la Comunidad de Madrid, porque quería dar su opinión, no estaba de acuerdo con lo que se estaba diciendo, quería defenderse, en ese mismo instante, ahora sí o sí. El efecto tiempo. Y podrá ser una mentirosa, y haber mentido descaradamente, pero ¡si así lo hizo, lo hizo de forma magistral!. ¡La creí!.
 
Ese día estuve (como de costumbre) pegada a la radio y me acordé de la Sra Aguirre y de su reacción, y aunque en la SER no creo que hubiera confesado nada el Sr Rajoy, si lo hubiera hecho en otro medio se hubiera sabido de inmediato, pero, el Sr Rajoy, dejó pasar 48 horas o más, para salir en su defensa y encima, a través de un televisor de plasma y sin aceptar preguntas ¿se puede ser más culpable? El efecto tiempo. Yo, no le creo.
 
Es posible que sea inocente, pero no ha sabido jugar con el efecto tiempo, y por eso se me antoja muy culpable. A mi, si me acusaran de ladrona y no lo fuera, saldría enrrabietada a defenderme, sin pensar, pero si lo fuera, me tomaría mi tiempo para planificar mi estrategia, mis palabras, meditar, o sea, mentir, sería culpable, como Ud.
 
Y es que, la verdad es muy fácil de explicar, pero la mentira es más laboriosa y lleva más tiempo justificarla, es más compleja.
 
Sr Rajoy, yo no le creo, y si antes no le quería como Presidente, ahora mucho menos. Dimita. Haga algo bien.
 
Y Sr. Rubalcaba, convoque primarias y váyase, porque si el otro dimite (en mis fantasías, lo sé), Ud no va a ganar ni amañando el resultado.

Valencia. 03-02-2013

Bea García.

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